jueves, 30 de agosto de 2018

Un encuentro Fortuito

 Suena la alarma del celular, una tonada baja de melodía contagiosa,
 son las nueve de la mañana y abre sus ojos, su cama está cubierta por mantas de seda y gamuza,   terciopelo y encaje, esponjosas almohadas que parecen nubes incluso al tacto, 

Celeste despierta con un gran bostezo y estira sus largas y hermosas piernas mientas arregla
su larga y negra cabellera, se dispone a levantarse e ir a la habitación de baño.

Deja caer sus prendas interiores sobre el alfombrado suelo frente al lavabo, mientras admira su rostro en el espejo, se pregunta que será el día de hoy y por qué su amigo no le responde el mensaje de bueno días, como ya es costumbre hacerlo entre si...

Suena una canción de la lista aleatoria del celular, losing my religion, R.E.M.
esa canción le hace recordar a él porque fue quién la incorporó a su celular, y siempre la escuchaban mientras estaban juntos, mientras se ducha piensa en que quizá es muy temprano y aún está dormido...

 Suele suceder que se pierde por muchas horas para luego sorprender o aparecer
 sin previo aviso y hacerla reír, ella tenía que verse con su padre aquel día y
 como siempre, todo parecía normal, un día nublado, iba a estar bastante aceptable, ¡ojalá!, -pensó.
 le había escrito varias veces ya y era raro porque los mensajes por Internet no se 
 entregaban y eso la preocupó un poco, sin embargo no la detuvo y su día continuó normal.

 Al cabo de un rato, mientras caminaba,  una ambulancia cruzó la calle por donde iba a pasar, 
 ella sonrió nerviosa y pensó: -no puede ser... me estoy imaginando cosas.

 Para cuando la tarde llegó, ella habia intentado comunicarse ya varias veces con él, de hecho
 estaba un poco enojada porque pensaba que la estaba ignorando, así que decidió salir
 a la tienda más cercana por un dulce o algo que le quite un poco la ansiedad, tomó sus llaves 
 y celular, buscó unos zapatos y salió de su casa; mientras caminaba con la cabeza baja, 
 alguien de repente se acercó a ella y súbitamente la tomó por la cintura desde atrás, al tocar
 sus manos, inmediatamente supo que era él y suspiro aliviada...

-bueno y tú dónde estabas todo el día,? le preguntó, mientras él intentaba darle un pequeño beso,       saludando
-la verdad no lo recuerdo -dijo con una voz extraña, nerviosa
-como que no lo recuerdas, estabas bebiendo o fumando? preguntó un poco preocupada, lo notaba     raro, como ido
-estaba con alguien que no puedo recordar, caminando, creo que me desmayé o algo, o me quedé dormido...
-en fin dijo ella, aunque no lo entendió, quiso tomar su mano, pero mientras caminaban alguien se cruzó por medio, así que siguieron cada quien,

 Por un buen rato y varias calles, ninguno de los dos dijo ni una sola palabra, era como que ambos sabían que algo estaba mal, era extraño, pero ninguno había notado lo que era, todo parecía normal, pero a la vez se sentía muy diferente.

Celeste lo notaba cada vez más raro y pensaba que había consumido algo, o que estaba intentando asustarla,  así que decidió llevarle el juego y no dijo nada

mientras caminaban hacia el lugar donde vendían esos helados de chocolate que tanto les gustaban, ella notó algo muy extraño, vieron a dos tíos de él casi de frente pero ninguno se saludó... 
...como hace un tiempo él le había comentado que había tenido algunos problemas, no le tomó mayor importancia.

En un local cerca de ahí, se escuchaba un llanto y una tela negra colgada sobre la puerta indicaba que estaban despidiendo, algún ser querido que había fallecido, hubiese sido como cualquier otro, que guardas silencio y no mantienes contacto visual con el lugar e intentas pasar lo mas rápido posible, si no fuera porque reconoció, no a uno sino a casi todas las personas que están ahí, familiares y amigos casi tan suyos como de él.

Hay un pasillo con unas gradas que llevan al primer piso, ella decide entrar, pero él enciende un cigarrillo y le explica que la esperará fuera mientras regresa, empieza a ver a más y más familiares cercanos llorando y sollozando, todo es muy raro, mientras ella intenta entender lo que pasa, justo a lado del féretro de madera negra, y detalles en cortes plateado, una foto, una foto que hace que la habitación de vueltas, un estremecimiento y sudor frío recorra su cuerpo desde los pies y súbitamente llegue a la cabeza, mareando por completo y todo se ponga oscuro... era él. había fallecido horas atrás cuando un conductor imprudente perdió el control de su camión por la carretera mojada y lo estrelló donde él intentaba comprar unos helados de chocolate para ella, de esos que tanto les gustaban.

A los pocos segundos volvió en si, se dio cuenta de que algo grave le estaba pasando y salió corriendo despavorida y casi traumada de aquel lugar, cuando llegó abajo y seguía corriendo se dio cuenta que alguien la seguía mientras gritaba su nombre, es imposible pensaba ella no puede ser..!! empezó a llorar y cayó al suelo, él corrió hacia ella y le preguntó que sucedió.

-es imposible! si tú estás aquí a quién están velando ahí? quién es ese de ahí!!?
-qué? yo que se...-respondió enojado y confundido. -no tengo idea de lo que pasa. 
-Yo solo te veo a ti.!

Cuando la acompañó a su casa, notó que no había nadie ahí y ella no hablaba y con un lento caminar, se sentó en la acera y empezó a llorar; él decidió ir por la parte de atrás a ver si había alguna forma de entrar, pero fue inútil, mientras intentaba abrir una ventana, recordó que antes, no pudo saludarla y cuando intentó tomar su mano algo lo impidió.

 Rápidamente rodeó la casa para volver por ella, pero ya no estaba.

 Mas tarde se enteró que mientras ambos estaban comiendo helados de chocolate un conductor medio dormido abordo de un camión de quince toneladas, perdió el control por la carretera mojada e impactó el puesto de los helados, destrozando todo a su paso, él quedó en coma y ella murió al instante.

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